La seductora Ginko pasa sus días en el barrio rojo de Yoshibara, complaciendo a los hombres por dinero. Un día, un vendedor ambulante llama la atención de Ginko y ella se da cuenta de que hace años él fue el niño que le salvó la vida, así como el primer ser humano que vio y el objeto de sus afectos. El problema es que Ginko es un espíritu zorro llamado Ayakashi, y su amor por Yuujiro está prohibido.